martes, 8 de septiembre de 2009

Got Hope?

Definitivamente lo ultimo k se debe de perder es la esperanza (y el glamour)…

No hay nada, como obtener algo k tu vanidad o su neurona de “eso es funcional” te piden tener. Algo material, algo tecnológico, algo k todo el mundo “del medio” tiene, algo k regularmente tiene un nombre en ingles o siglas de algún detalle k tiene k ver con eso pero no es, algo como….un reproductor MP4. Específicamente un LG fm33 de 4g.

Pero lo mejor de obtenerlo, es cuando es regalado, cuando tu no tienes k dar ni un chele, cuando no hay que dejar de beber o dejar de comprarse mil vanalidades para figurear entre los amigos, nooo, el simple detalle de que tu hermana mayor, que no vive contigo, que sabe que tu kieres uno, llegue de sorpresa en tu cumpleaños y te entregue lo k hasta ese momento era lo k mas querías.

Yo, viví eso.

Automáticamente, para contrarrestar el valor material de mi MP4, lo impregné de un valor sentimental que sorpresivamente fue más que el que tenía la intención de darle. Claro está, eso fue lo único k me regalaron, pero fue mas que suficiente para no dormir punchando el dichoso aparatito, ohh y como no mencionar el placer cósmico de hacer la lista de reproducción, la cual contenía mil y pico de canciones exclusivas para estrenar. Otra sensación, los auriculares, se le entran a uno en lo íntimo del oído y se puede caer un edificio a tu lado y no escuchas nada k no sea “Boom Boom Pow”.

Un año y pico mas tarde, sigue siendo mi mejor adquisición, después de mi computadora, y esto lo comprobé el día que lo creí perdido. Después de la muerte de Mufasa y cuando se robaron mi celular, fue el día mas triste de mi vida!! Dios que impotencia!! Una que otra de mis neuronas se murieron ese día de la tanta mente que le di a donde lo había dejado. Mami, doña maría y yo, armamos un operativo de rescate en búsqueda de mi hijo, mientras yo lloraba acordándome de todos los momentos felices que vivimos, de esos ratos que estuve industrialmente aburrida y pude seleccionar mi canción favorita para hacer rosado el momento y sobre todo de mi hermana, cuando llegó de sorpresa y me dio mi regalo dorado. Justo cuando pensé que todo estaba perdido, el techo de mi casa se abrió junto con las nubes del cielo permitiendo k un rayo de luz me dejara casi ciega pero aun pudiendo divisar al ángel Gabriel, señalar una cartera de mami donde mi MP4 estaba cautivo.

Una vez mas la vida es bella. Toda mi ardua labor de búsqueda, mi persistencia pero sobre todo mi esperanza de que lo iba a encontrar, dieron como resultado uno de los momentos mas felices de mi vida, después de que Simba tomara su lugar de rey y los demás leones, haciéndole competencia al Club de los Tigritos, rugieran con orgullo. Y ahí, lo entendí, la esperanza (junto al glamour) es lo último que vale la pena perder, pues aforrándonos a ella podemos encontrarlo todo, ya sea material, sentimental o abstracto, útil o vanidosamente indispensable.